Conocido por los burgaleses como el Casino, el Círculo de la Unión forma parte de la memoria de la ciudad. Su historia reúne generaciones de socios, un patrimonio artístico vinculado a Burgos y una tradición de convivencia que continúa en sus salones.
Nuestros orígenes se remontan hacia 1872, cuando los cafés Montañés y Suizo, en el Paseo del Espolón, acogían a las sociedades Casino y La Amistad. De su unión nació la Sociedad la Amistad de Burgos, uno de los antecedentes de la institución actual.
En 1881, su fusión con el Círculo Recreativo dio lugar al Círculo de la Unión. El nombre conserva así el recuerdo de aquel encuentro entre sociedades que compartían el interés por la conversación, el ocio y la vida social. Fuente: Hermandad de Peñas, Sociedades y Casas Regionales de Burgos.
Durante la década de 1920, el Círculo dio los pasos necesarios para construir una nueva sede. En 1922 adquirió seis casas colindantes en la Plaza Mayor, una operación que permitió avanzar hacia la transformación de sus instalaciones.
El plano de la fachada al Espolón, fechado en San Sebastián en septiembre de 1929, conserva el testimonio de aquel proyecto. Sus grandes arcos, balcones y dos cuerpos elevados de coronación muestran la imagen monumental concebida para el nuevo edificio social. El dibujo permite conocer el cuidado dedicado a su presencia en uno de los paseos más representativos de Burgos.
En abril de 1930 se autorizó el derribo del antiguo edificio y la sociedad se trasladó provisionalmente a la Casa del Cordón. La nueva sede reunió las dependencias sociales con viviendas y locales comerciales, cuyos alquileres contribuirían al sostenimiento de la institución.
Sus salones, biblioteca y salas de juego y billar se convirtieron en escenario de celebraciones, actividades culturales y encuentros cotidianos entre generaciones de socios. Fuente: El Correo de Burgos.
El patrimonio artístico forma parte de la identidad del Círculo. En 1947, el pintor burgalés Rigoberto Arce concluyó las pinturas de la Sala de Té, uno de los hitos de la decoración de nuestras dependencias.
A este legado se suman obras de artistas como Modesto Ciruelos, Vela Zanetti, Luis Ortega, Ignacio del Río y Román García Rodrigo. Su presencia en los salones mantiene un vínculo cercano con la creación artística burgalesa.
La biblioteca, la música, las conferencias y las veladas literarias completan esa relación con la cultura: un patrimonio que se conserva y, al mismo tiempo, se comparte a través de la actividad de la sociedad.
El 23 de diciembre de 1955, el Ayuntamiento de Burgos acordó por unanimidad conceder al Círculo de la Unión la Medalla de Oro de la Ciudad. La entrega tuvo lugar el 8 de enero de 1956, en un acto solemne celebrado en el Arco de Santa María. Esta distinción ocupa un lugar destacado en nuestra historia.
La trayectoria de la institución también se reconoce en su participación en las celebraciones burgalesas y en una programación que ha reunido conciertos, tertulias, proyecciones, bailes y encuentros sociales.
Hoy seguimos dando continuidad a esa vocación de encuentro con actividades culturales y de ocio para nuestros socios. Cada conversación, cada celebración y cada nueva incorporación añade una página a una historia compartida con Burgos.